¡Vivan los toros!

Hoy he tenido un animado debate con un amigo en Twitter sobre los toros. Él es taurino, es la única persona que conozco que asiste habitualmente a corridas de toros, y se quejaba de que el Ayuntamiento de Madrid haya retirado la subvención a la Escuela de Tauromaquia.

En un momento dado le he pedido unos datos y me ha mandado este enlace, cuyo autor es Diputado en Cortes por Barcelona y Portavoz del Grupo Municipal del PP en el Ayuntamiento de El Prat de Llobregat. Hacía mucho que no lo hago, y ya no está de moda hacerlo, pero voy a repasarlo para poner por escrito lo que siempre he pensado sobre el toreo.

  1. Estoy de acuerdo con el autor. Habría que prohibir también los correbous.
  2. El objetivo del toreo no es torturar. Pero la tortura es un resultado inevitable. Y no es comparable matar de forma lo más aséptica posible a un animal para comer que clavarle seis arpones, una lanza, una espada y un cuchillo (banderillas, pica, estoque y descabello). El ejemplo de la pesca con caña me parece interesante, pero en el sentido contrario al que propone el señor Gallego.
  3. Un animal irracional contra un equipo de humanos perfectamente adiestrados y armados no parece un buen ejemplo de justa lid. Más bien al contrario.
  4. El toro de lidia no es el único animal que esta «predispuesto para la lucha». Empecemos a lidiar jabalíes, que también entran al trapo.
  5. Es mentira. De hecho, es el dato que le pedí a mi amigo. No me los ha pasado porque no existen. El único estudio que existe es citado aquí, y ni siquiera en ese artículo se atreven a decir que el toro no sufre, solo que sufre menos («el sufrimiento (…) llega a ser casi nulo» [negritas mías]). No es un artículo científico publicado en una revista de veterinaria, sino en una revista taurina. No es ciencia.
  6. Armas iguales, dice. Astucia contra fuerza. Puesto que la fuerza del número y de las armas las tiene el torero, supongo que el astuto es el toro.
  7. Los animales tienen derecho a la vida. Por supuesto. Yo no defiendo que este derecho sea absoluto, pero que se pueda matar a un animal no significa que tenga que ser en una lenta agonía. Y de hecho, hay animalistas que defienden que deberíamos ser vegetarianos. Por una coherencia que es posible que yo no tenga.
  8. Vivimos en el siglo XXI. Las razones simbólicas del toreo se han perdido hace tiempo. Si pregunto a mis alumnos qué simboliza un toro, puede que me respondan que España. Pero nada más. Lo de la ética me llega al alma: ¿qué ética hay en el toreo? La estética es el único argumento que a mí me convence. Pero el arte no justifica todo.
  9. Los cerdos pata negra, las gallinas camperas, etc., también vienen de ganadería extensiva. Y me gustaría conocer el impacto económico de una ganadería en su zona comparada con otros cultivos extensivos. Las reservas ecológicas no deben depender solo de su valor económico, su aportación a la sociedad es otra. ¿O el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido aporta dinero (directamente) a la economía oscense? ¿Cómo? ¿Que indirectamente sí? ¿Y sin toros?
  10. Tampoco es cierto. Los toros de lidia no son los únicos criados en condiciones extensivas. Estresa a un cerdo de Jabugo, a ver qué tal sale el jamón.
  11. Que no sean seres humanos no significa que no tengan derechos. Porque tienen sensaciones y sentimientos.
  12. El argumento de autoridad no es un buen argumento. Un escritor, un pintor, tienen autoridad en su campo, no en todos los campos. Richard Dawkins es un gran biólogo evolutivo, lo que no quita que sea un gilipollas integral en casi todos los demás aspectos de la vida.
  13. Que algo sea una tradición no significa que sea bueno. Ni malo. Solo que se practica desde hace tiempo. Pero el toreo tal como lo conocemos no es tan antiguo. Cuando los reyes Austrias montaban espectáculos de toros en la Plaza Mayor de Madrid, la cosa no era ni mucho menos como conocemos. Así que tampoco es tan antiguo.
  14. De todo lo que cita, ya hay corrientes que intentan acabar con ella. Y el caso del fuagrás es otra barbaridad. Ya hay países donde se ha prohibido su importación.

A continuación copio y pego el artículo (el enlace está arriba).

Hoy he tenido un día con mucho trabajo. A través de Facebook he llevado un debate con una serie de personas respecto a la prohibición del día: los toros. Estoy totalmente en contra de este nuevo recorte de libertad para algunos. Como no he podido contestar a todos los emails, sintetizo aquí algunos de mis argumentos en contra de la decisión que hoy a tomado el Parlamento de Cataluña.

1.- Si los toros fueran una tradición exclusivamente catalana, no la habrían prohibido. Me juego una mano. Detrás de esta prohibición hay un ramalazo, muy típico, de los nacionalistas. De hecho, fundamentalmente, ha sido los nacionalistas y separatistas los que han votado mayoritariamente contra los toros. Hoy han roto otro lazo con España. Ese era su objetivo. No me creo que los nacionalistas sean menos “bárbaros” que los constitucionalistas. ¿Por qué no han prohibido los correbous? ¿Son más catalanes quizás?

2.- El objetivo de las corridas de toros no es la tortura. Si se tuvieran que prohibir todas las actividades humanas que pudieran tener como efecto el sufrimiento de un animal, habría que prohibir un importante número de ritos religiosos, de actividades de ocio, y hasta de prácticas gastronómicas…Las corridas de toros no son más tortura que la pesca con caña. Se pescan los peces por desafío, diversión, pasión y para comérselos. Se torean los toros por desafío, diversión, pasión y para comérselos.

3.- Es una práctica en la que el animal tiene la posibilidad de defenderse. De hecho, muchas veces se defiende con resultado fatal para el torero. Eso no es tortura. Torturar implica que el torturado no puede defenderse y que el torturador no asuma ningún riesgo.

4.- El toro de lidia está naturalmente predispuesto para la lucha. Está en su naturaleza. Si se le hiciera la prueba del puyazo a cualquier otro animal (buey o lobo), huiría inmediatamente, puesto que la fuga es la reacción inmediata de cualquier mamífero ante una agresión.

5.- Estudios de la Universidad Complutense de Madrid concluyen que el toro de lidia sufre más estrés durante su transporte o en el momento de salir a la plaza que en trascurso de la lidia. En lugar de sentir “dolor” como un sufrimiento, lo siente como un estimulante para la lucha. Se transforma inmediatamente en una excitación agresiva. Ante las heridas, como he dicho antes, no huye sino ataca.

6.- La lidia es una lucha con armas iguales, la astucia contra la fuerza, como David contra Goliat. Ilustra la inteligencia humana sobre la fuerza bruta del toro. ¿Qué pretenden algunos que siempre ganara el toro? Que la lucha sea desigual no significa que sea desleal.

7.- Proclamar que todos los animales tienen derecho a la vida es un absurdo. Va en contra de la propia vida. De la evolución de las especies, si me permiten la expresión. Los animales se matan entre ellos y no siempre por necesidad. Así es la vida. En las sociedades urbanas existe la muerte mecanizada, estandarizada e industrializada de los mataderos. Ésta es fría, silenciosa, ocultada, “vergonzosa”. La gente come carne y luego se manifiesta contra los toros. ¿Por qué no piden calidad de vida para los animalitos que luego se convertirán en su bistec? En cambio, la lidia satisface al mismo tiempo las necesidades físicas (el toro es comestible) y las simbólicas (las corridas de toros son un combate estilizado y una ceremonia sacrificial).

8.- Algunos defienden que no maten al toro. Pues bien, ante eso digo que acabaríamos con las razones simbólicas, éticas y estéticas. ¿El hombre podría morir y el toro no? ¿Uno pone en peligro su vida y el otro no? ¿Sufriría menos si lo matáramos en el matadero al lado de 200 cochinos engordados para convertirse en carne de McDonals?

9.- Acabar con el toro de lidia es acabar contra una de las últimas formas de ganadería extensiva que existen en Europa, en la que cada animal dispone de una extensión de 1 a 3 hectáreas de terreno. Implica la preservación de reservas ecológicas únicas. ¿Estamos con el medio ambiente o no? ¿Preferimos jaulas para los animalitos? ¿Acabaríamos con la propia especie? ¿Habría alicientes económicos para criar el toro de lidia?

10.- El toro de lidia es el único animal criado por el hombre que vive y muere conforme a su naturaleza. Es un caso único en la ganadería que debe respetar necesariamente las exigencias de la vida salvaje.

11.- Los animales no son seres humanos. Conviene recordarlo. Los animalistas se equivocan en su posición basada en el “todos somos animales”. ¿Aplicamos la carta de derechos humanos a todos los animales?

12.- Cientos de intelectuales a lo largo de los últimos siglos han defendido la tauromaquia como bien de interés cultural notabilísimo. García Lorca, Goya, Delacroix, Manet, Monet, Bacon, Botero, Barceló, Góngora, Vargas Llosa, Alberti, Buñuel, Almodóvar, Miró, Dalí, Hemingway, Picasso, Cela, Ortega y Gasset, entre otros, han defendido este arte. ¿Los diputados nacionalistas y los 4 antitaurinos saben más de arte que éstos? ¿Éstos han sido psicópatas y perversos sedientos de sangre?

Muchos de estos importantes genios del pensamiento de la humanidad han visto en el toreo la sublime grandeza del espectáculo. La creación de lo bello.

13.- Es una tradición española y catalana. Mucho antes de que se bailase la sardana, con anterioridad al uso de la barretina, y siglos antes de que se montase el primer castell, en Cataluña había existido una importante afición a los toros. Hay quien dice que es una tradición franquista¡¡¡¡ Las corridas de toros siempre se han producido en Cataluña hasta que llegó el tripartito…Forma parte de nuestra cultura.

No es posible imaginar las ferias de Nîmes, de Pamplona o de Valencia, sin el toro en la plaza. ¿No hay que defender las identidades culturales locales, regionales, minoritarias? ¿Hay que no hay valor a pedir que se acabe con el sacrificio de corderos por parte de musulmanes?

14.- Hoy es la fiesta de los toros. Y mañana ¿contra qué la tomarán? ¿Qué inocente placer será descrito como perverso? ¿La caza deportiva, la pesca con caña? ¿La producción de foiegras? ¿La leche? ¿El cuero? Ya está bien de prohibicionistas…

Espero que si alguien replica estos argumentos no sea con frases del tipo, “eres un bárbaro”, un “malvado ser humano”, “pobre toro”…

Saludos y viva el debate.

1 comentario

  1. Con respecto al punto 3, precisamente es algo que pocas veces se menciona, pero es que la justificación me parece aún peor que el hecho justificado: Que a estas alturas de la historia parte del espectáculo pueda llegar a consistir -aunque no se desee, pero se asuma- en ver morir en vivo y en directo a una persona, me parece que está absolutamente fuera de lugar, es de una perversión incomprensible. Porque no hablamos de un accidente, como puede ocurrir por ejemplo en la Fórmula 1, hablamos, en boca de los defensores de la Tauromaquia, de la propia «ética y filosofía de la lucha entre toro y torero».

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