Ida y venida

Sobre Madrid, 12/5/13

Tranquila exaltación que te llena
de todo lo que he querido darte.
Péndulo irregular en tu espacio
que sigue un vibrante ritmo anónimo.
Duda segura que me alcanza
cada vez que te alcanzo y que me alcanzas.
Ser en ti, tú que me acoges,
yo que te invado, tú que me enervas.
La pulsación aumenta, inunda nuestros oídos
de un rumor rosado, de primitivo susurro.
El aire se esconde para burlarse
de nuestros pechos a la vez huecos y exaltados.
Sin darnos cuenta, la sábana huye
combinando vergüenza y pavor atávico
porque sabe que ya está aquí, que viene,
que llega para fundirnos la explosión muda
que anhelamos jadeantes,
que tememos pues nos separa.
Y ya pasó el momento divino
en que dejamos de ser dos para ser yo.

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