Palabras en el silencio

A veces enciendo el ordenador
y me aparece una lista de nombres.
Algunos nombres me suenan a nada
—¿Y a qué personas se superponen?—
mientras que otros, con las mismas letras
provocan un frío que me recorre.
Un corazón cansado sigue latiendo,
una mente anciana continúa insomne,
un alma inmortal no deja de andar,
los dedos desgastados por el coste
de escribir poemas, frases falaces,
otras nuevas mentiras recomponen.
Sin ganas de escribir pero sin fuerzas
para huir del agujero sin borde
en que se ha convertido el chatear
pulso teclas al azar que no forjen
lo que pienso, sino tristes mentiras,
piadosas sin fe. Pido me perdone
cuando su mirada fiel me dirija
el Dios al que dirijo mis oraciones
por no afrontar lo que debo enfrentar
sino huir en palabras que disponen
mentiras piadosas que me preguntan:
¿piedad para ti o solo para ella?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.