¿Nos sobran los motivos?

Siempre me ha intrigado por qué hay semanas que escribo diez o doce entradas en el blog y otras en la que no cuelgo prácticamente nada. A veces es por motivos laborales, si estoy liado corrigiendo trabajos o con evaluaciones no queda tiempo para más, pero hay veces, como esta semana, que no hay ningún motivo.

Quizás es solo una cuestión de musas, que cuando no llegan no hay manera. Pero esto en realidad es no responder la cuestión. Quizás sea porque después de una temporada en la que he escrito mucho me quedo sin cosas que decir,sin motivos para escribir. Porque, además, escribo por rachas: ha habido una racha de escribir poesía, que hacía tiempo que no lo hacía, otra de política y religión, otra personal… Según me haya dado. Y ahora mismo estoy sin palabras.

Pero bueno. Esta es, según el Escritorio del blog, la entrada número 400, y más que entrarán porque he encontrado el primer blog del aburrido. Así que es probable que la semana que viene dedique tiempo a colgar viejas entradas. Por tenerlas todas juntas y poder repasarlas, y poder «dejar que esa chorrada nos empañe la mirada», como decía Mecano.

Y este fin de semana, a Sevilla. La vuelta será dura, con exámenes y evaluaciones, pero sarna con gusto…

Banda sonora: Joaquín Sabina – Nos sobran los motivos

 

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