Prohibido prohibir

Entresaco el título de un artículo de Jorge Barraza sobre el tema estrella de esta semana. Ayer hablaba con Ángel sobre el tema y nos poníamos de acuerdo en que no nos poníamos de acuerdo. Y hoy lo mismo con Justo.

Y, puesto que no soy antitaurino, pondré un solo argumento en contra de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Según parece, yo estaba equivocado y esta iniciativa no ha surgido de ERC sino diversas entidades civiles, más ecologistas que nada. Pero, y es un pero muy gordo, resulta que la ley aprobada ayer sólo prohíbe la lidia, mientras que los correbous y cosas así no sólo no se prohíben sino que se promueve su protección. Y, contra lo que yo pensaba, no se trata de encierros, sino de esto (lástima del último párrafo, que mancha la información con opinión). Así que parece que lo que yo suponía es más verdad de lo que parecía: no se prohíben los toros no por ser crueles y violentos, porque los bous embolats siguen ahí.

Así que ¿por qué se prohíben?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.