Lástima ser tan educado

Llaman a la puerta de casa. Miro. Un comercial. Me suelen dar penilla, así que abro. “Hola, vengo del centro de salud”. ¿Vendrá a informar sobre la huelga? ¿Estarán recabando el apoyo de los vecinos? Le digo que no vivo habitualmente aquí así que nada. Cambia de tema y me dice que Sanitas (“¿Conoces Sanitas?”) ha abierto un centro nuevo en Pacífico. Le digo que no me interesa y se va.

Y la pena de ser tan educado es que vengan hablando del puto “centro de salud” cuando es una aseguradora privada. ¿Qué pasa, que ya asumen que la pública es marginal? Le tenía que haber mandado a la mierda o, mejor dicho, haberle comunicado que sus jefes se pueden ir a tomar por culo.

2 comentarios

    • Alicia Recuero el 05/01/2013 a las 13:27
    • Responder

    ¿Qué problema tienes con que una empresa privada, con sus medios, abra un centro de salud? ¿Qué daño te hace a ti eso, talibán?

    1. ¿Problema con eso? Ninguno. ¿Problema con cualquier empresa que pretende engañar haciendo ver que son lo que no son? Bueno, quizás puede que tal vez alguno.

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