Mi vida sin Ti

Hoy he decidido echarte de mi vida
y pensar cómo sería mi vida sin Ti.
Me he dado cuenta de que esto sería distinto;
distinto, diferente, ¿mejor?
Sin Ti mi vida sería más fácil,
me evitaría disgustos, esfuerzos y dolores;
sin Ti tendría muchas cosas más claras
y podría olvidarme de las oscuras,
de la putrefacción tenebrosa que anida en mí.

Me quitaría de problemas
porque Tú eres un problema
o más bien El Problema.

Pero sigo pensando hoy, aquí, perdido en Ávila
y me doy cuenta de que necesito problemas,
necesito saber que mi vida es fácil y sin Ti
sería, creo, demasiado fácil.
Miro hacia mí para buscarte a Ti
en lo más hondo, en mis abismos,
entre esa putrefacción que me estropea
y, sin embargo, me constituye;
y a Tu lado entiendo que hasta las gardenias
necesitan estiércol para crecer fuertes,
para crecer limpias.

Y te busco en el silencio
(y en ella)
y aunque no sé aprovechar esos momentos
sigo intentándolo,
dejándome la vida
para vivirla junto a Ti.

6 comentarios

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  1. Hola, ¿hablas de Dios?

  2. Sí, pero no solo. Hablo de Dios, de mí, de esa «ella»…

    1. Ahhh,.. pues eso parece, sí. 🙂

      Me hace gracia el planteamiento que haces de Dios. Lo entiendo, pero también me sorprende.

      Para mí mi vida sin Dios sería mucho más desgraciada. Vale, puede dar alguna «complicación», quizá, pero siempre con sentido; vamos, que realmente no son complicaciones sino la vivir la vida misma. Sin embargo, el resto de personas, a veces, dan muchos problemas y sin ninguna buena razón… ¿no crees?

  3. En cambio, a mí me parece una visión bastante normal: ser cristiano es exigente, y no serlo me evitaría problemas, marrones, comidas de tarro…

    Es una visión bastante común entre los que hemos pasado por La Balsa: darse a los demás no es fácil, aunque siempre acaba mereciendo la pena.

  4. Yo opino más bien que lo que es exigente es ser una persona cabal, al margen de la relación con Dios y que precisamente la relación con Dios, el Amor, hace más fácil ser persona y darse a los demás: si has experimentado el loco amor de Dios por ti puedes amar a todos, a cualquiera, y el sacrificio deja de ser sacrificio sin dejar de serlo, claro.

    Además, seas o no cristiano, la vida siempre tiene muchas exigencias, problemas, marrones varios.

    Pero, no querría que te molestaras por llevarte la contraria…

    Y, La Balsa, ¿qué es? Te refieres a la barca de Pedro en general o a algo en particular.

    🙂

    1. La Balsa es el centro juvenil de los Salesianos de Estrecho, el sitio donde realmente descubrí qué significa ser cristiano.

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