El Chojin – El final del cuento de hadas

Esta canción la escuché por primera vez en el coche, yendo a trabajar a Villalba, en la Cuesta de las Perdices. Y me dejó los pelos de punta como, creo, ninguna canción ha hecho. Nunca he visto una canción que trata el maltrato de una manera tan directa, tan realista y, sobre todo, mostrando de una manera tan contundente cómo es el final: el corte en la base que hay tras las puñaladas.

Aquí van la canción y la letra, sacada de musica.com.

—Sé que no le gusto a tus padres, pero ellos qué saben,
no eres tan pequeña y yo no soy tan grande,
te he demostrado que te quiero durante este tiempo,
acepta mi anillo, cásate conmigo.
—¡Es precioso! Claro que acepto, mi vida.
—Oh, me haces tan feliz, sé que eres mía,
estabas destinada a mí lo supe ,desde el primer día.
Abrázame, comparte mi alegría.

Así comenzó el cuento de hadas,
ramos de flores, bombones, paseos y dulces miradas,
lo que opinen los demás no vale nada,
un hombre bueno mantiene a una mujer enamorada.
Los días pasan como en una fábula,
vestidos de novia, lista de boda, planes, nueva casa,
ella es la reina, ella es el ama,
ella le ama, ella le aguanta…
—Quizás no deberías beber tanto…
— ¿Me estas llamando borracho?
— No, no, claro.
— Pues cállate, mujer, ¿eh?,
que yo sé bien lo que hago.
Anda, sube al coche y borra esa cara de inmediato.
— Claro…

Ella y él se casan,
el tiempo pasa, una llamada…
— Mamá, ¡estoy embarazada!
No hay mayor motivo para ser feliz que un niño,
él lo celebra saliendo con sus amigos.

— Dónde has estado? Me tenias muy preocupada
— No empieces…
— Porque no coges mis llamadas?
— No empieces!
— Es que siempre me dejas sola en casa
y vuelves a las tantas. Además,
hueles a colonia barata.
— ¡Calla!

El primer golpe fue el peor,
no tanto por el dolor como por el shock de la situación,
esa noche él duerme en el sofá, ella no duerme nada,
sueños rotos, lagrimas en la almohada…

Quién iba a decir que sería así… El final del cuento de hadas
Todo iba bien hasta que llegó… El final del cuento de hadas
Nunca penso que podría pasar… El final del cuento de hadas
A otra ella le tocó vivir… El final del cuento de hadas

—Perdóname por lo de ayer, no sé que paso,
Es que… no sé, es el estrés del trabajo,
el cansancio, estaba un poco borracho,
perdóname, lo siento, sabes que te amo…

Tras unos días ella recuerda el tema,
como si fuera una lejana pesadilla,
pensó en contarlo a sus amigas,
pero no lo entenderían,
además, son cosas de familia.

— Él me quiere, esas cosas pasan,
y es verdad que a veces soy un poco bocazas…

Nace el bebé, una pequeña preciosa,
pero él quería un niño y echa la culpa a su esposa.

— Lo haces todo mal, y estás gorda,
¿como pretendes que no me vaya con otras?
— Pero…
— Pero nada! Todo el día en casa acumulando grasas
¿y no eres capaz de tener la cena preparada?
— Pero…
— Calla!
— Pero…
—¡ Calla! Mira ¡no me obligues a que lo haga!
— Pero…
— Calla! ¡Te avisé! ¡Ahora habla! ¡Habla! ¡Habla! ¡¡Habla!!

Esta vez no se supo controlar,
ella acaba en el hospital,
tras tres días por fin escucha a sus amigas,
y denuncia a la policía su tortura.
La vida vuelve a sonreírle poco a poco,
ella y la niña rehacen sus vidas casi del todo,
un nuevo chico, un nuevo trabajo,
un nuevo futuro, en un nuevo barrio.
Pero el papel de un juez no es suficiente para detenerle a él,
y un día de vuelta al portal,
él la espera con un puñal, y la acuchilla doce veces.

Fue el final del cuento de hadas,
un cuento real que se cuenta en cada ciudad, cada semana,
es la nueva plaga,
es el final del cuento de hadas…

Quien iba a decir que sería así, el final del cuento de hadas
Todo iba bien hasta que llegó, el final del cuento de hadas
Nunca penso que podría pasar, el final del cuento de hadas
A otra ella le tocó vivir, el final del cuento de hadas.

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