Rayas en Linux

11 de noviembre de 2009

No, no voy a hablar del último trabajo de Álex de la Iglesia, sino de algo que me traía en un sinvivir desde que me instalé MAdridLinuX hace más de tres años: ¿cómo xkcd carajo se ponen las rayas?

Las rayas, para quien no lo sepa, son los signos ortográficos que empleamos en los diálogos y para separar incisos de manera parecida a los paréntesis. A mí me gusta usarlos, pero no había encontrado una forma sencilla de escribirlas en OpenOffice.

En Windows, la forma de emplearlos es bastante sencilla: se pulsa Alt y, sin soltarla, los números 0, 1, 5 y 1 del teclado numérico (no valen los de encima de las letras). O sea: ALT+0151. Pero en Linux no había encontrado solución. Hasta hoy.
Después de mucho buscar en San Google (el buscador, no la empresa), he encontrado la solución. Para poder hacerlo:
menú Sistema > Preferencias > Teclado.
En la pestaña de Distribuciones, pulsamos el botón “Opciones de distribución” y buscamos la Opción “Posición de la tecla Componer”. De todas las opciones que hay, seleccionamos una tecla que no usemos NUNCA en Ubuntu: yo escogí el Windows izquierdo —Left Win—. Aceptamos y ya está.

Bueno, ya está configurado. Para escribir la raya, lo que debemos hacer a partir de este momento es pulsar la tecla Componer (Left Win o la que hayamos escogido) y, sin soltarla, pulsar 3 veces el guion, la tecla de debajo de la Ñ —no vale la del teclado numérico—) y aparece nuestra amiga la raya.
En realidad es un truco de Gnome, así que debería valer para cualquier distribución que use ese escritorio.

Actualización (25 de septiembre de 2009): En mi flamante Dell Mini 10 con Ubuntu 9.10 Alpha 6, el comportamiento es ligeramente distinto. En lugar de pulsar a la vez Componer y el guion, ahora hay que pulsar primero Componer, soltar la tecla y pulsar las tres veces el guion. Desconozco el motivo.

Actualización (11 de noviembre de 2009): Intuyo que esto se debe a la nueva versión de Gnome que trae Karmic.

Karmic Koala – Ubuntu 9.10 en el Dell Mini 10 (3)

12 de octubre de 2009

Con esto acabo esta apasionante (para mí, dudo que haya nadie que la siga) serie sobre mis aventuras y desventuras instalando Karmic en mi Mini 10.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que instalé una versión alfa. Y sin embargo Karmic Alpha 6 no me dio ningún fallo, por lo menos hasta que actualicé a la Beta. Es paradójico que la beta me haya dado más problemas, pero también hay que tener en cuenta que he usado mucho más tiempo la Beta.

Y al tema. El primer problema vuelve a ser el adaptador WiFi. Hace falta tener conexión cableada para poder instalar el driver de la tarjeta inalámbrica, así que toca acercarse al router con un cable Ethernet. Y la primera vez que buscó drivers, Karmic no encontró nada. Sin embargo, al reiniciar, el programa que busca los drivers propietarios (Sistema>Administración>Controladores de hardware) lo encontró, lo instaló y listo.

Ahora las cosas buenas. Ubuntu 9.10 arranca rápido, bastante más que la versión 8.04 “tuneada” que venía con el ordenador. Tarda en torno a 20 segundos en tener el escritorio funcionando. Funciona como un tiro, teniendo en cuenta que el procesador es un modesto Atom N70 (que según el monitor del sistema es Dual, fíjate lo que aprende uno). El principal fallo es el Flash, que va lento aunque reproduce vídeo, tanto Youtube como “otros” sitios. Pero es raro que se quede parado, a no ser que se tengan muchas ventanas de Firefox abiertas. Pero eso no afecta a otros programas, y el OpenOffice 3.1.1 va muy rápido, da gusto.

También me ha gustado mucho el tema nuevo, Humanity. Aunque a mí me gustan más los temas oscuros, y lo he cambiado por Dust, aunque he mantenido los iconos de Humanity, me han encantado. Así queda:

Pantallazo del escritorio

Un detalle interesante que se puede apreciar en el pantallazo es que funciona Dropbox. El paquete para Jaunty se instala y el servicio va perfectamente. Aún no he probado Ubuntu One, pero supongo que funcionará igual de bien e incluso estará mejor integrado en Nautilus.

Otro detalle que se agradece es que tanto la cámara como el micrófono funcionan perfectamente. La cámara se puede probar con algún programa como Cheese (clic para instalar en Ubuntu), que es este programa:

Pantallazo2

También es de agradecer que funcionen los efectos de escritorio pese a no tener una tarjeta gráfica dedicada, sino una humilde Intel integrada. Dos ejemplos:

Pantallazo3

Pantallazo4

La batería incluida es de sólo 3 celdas, no demasiado. Ignoro lo que aguanta con Windows, pero con Karmic dura en torno a las 2 horas y media. No me parece demasiado, ni tampoco demasiado poco. Normal.

Pero no todo funciona perfectamente todavía como era de esperar. Uno de los fallos más extraños ha sido una regresión en el idioma, durante tres o cuatro días he tenido parte del sistema en inglés, era extraño ver “Añadir y quitar aplicaciones” y un poco más extraño “Synaptic package manager”. Pero la actualización del 9 de octubre lo ha solucionado.

Un problema que sigue sin solucionarse es que Karmic no sabe hibernar (chiste: es lógico, los marsupiales no hibernan). Al pulsar el botón, la pantalla parpadea y nada más, es un fastidio. Suspender sí funciona con normalidad, excepto por un detalle: si se cierra y abre la pantalla justo después de suspender, no se recupera. Parece ser que es un bug reconocido, así que habrá que esperar a que lo solucionen.

Una cosa curiosa ha sido la polémica entre Pidgin y Empathy para la mensajería instantánea. Yo decidí seguir con Pidgin porque da la opción de conectarse a Facebook, aunque segun el Centro de Software Empathy tambien puede, no he visto la opcion. Hay que instalar un plugin, escribiendo sudo apt-get install pidgin-facebookchat en un Terminal o buscando en Synaptic —en el Centro de Software no aparece—. Lo malo es que no sé cómo se configura la cámara (no es que la haya usado nunca), así que ahora mismo ni Empathy ni Pidgin son lo que busco.

Algún detalle sin mucha importancia es que, por defecto, en el touchpad no funciona hacer clic pulsando en cualquier parte, sólo en el “botón” de abajo a la izquierda, pero se soluciona en Sistema>Preferencias>Ratón. Otra tontería es algo que ya comenté en su momento sobre la raya.

Otro problema es que no funciona correctamente el Ubuntu Tweak, un programa que ayuda a configurar Ubuntu y a instalar algunos programas que no están incluidos en los repositorios oficiales. Pero precisamente esta posibilidad, que es la que uso yo, tiene un error. no creo que tarden mucho en solucionarlo pero mientras tanto, nada.

Actualizado: en dos días se ha solucionado el problema de Ubuntu Tweak.

Y creo que eso es todo. Me parece que Ubuntu 9.10 va a ser un buen avance, tanto en lo visual como en la velocidad, pero todavía es una beta. Yo me atreví a instalarla en un ordenador nuevo, sin datos y que no es mi equipo principal, pero me ha gustado bastante. El único problema que no tiene solución a corto plazo es la mensajería instantánea, pero por lo demás, espero que los problemas se solucionen. Esta nueva versión me demuestra que, para el uso que yo le doy a un ordenador, Linux cumple sobradamente, sin necesidad de piratear nada como pasaría con Windows. Es la versión que más me ha gustado desde la 6.10. ¡Y es una beta todavía!

Karmic Koala – Ubuntu 9.10 en el Dell Mini 10 (2)

2 de octubre de 2009

Lo primero que tuve que hacer es preparar el medio de instalacion. Como buen miniportátil, el Dell Mini 10 carece de unidad óptica, por lo que no se puede instalar nada desde un CD (y, sin embargo, Dell insiste en meter un DVD de recuperación en la caja…). En mi ordenador principal tengo instalado también Ubuntu, en este caso Jaunty, con lo que me fue fácil. En el menú Sistema>Administración encontramos una aplicación llamada Creador de dicos USB de inicio, que nos permite convertir una memoria USB en un disco de arranque. Sólo hay que seleccionar el archivo .iso y la memoria y el programa copia los archivos necesarios. Mientras están con Alphas y Betas, se puede encontrar en http://cdimage.ubuntu.com/, aunque cuando salga la versión final será tan fácil como entrar en la web de Ubuntu.

Un detalle importante es que hay que comprobar en la BIOS del Mini el orden de arranque para asegurarnos de que arrancamos con la memoria USB y no con el disco duro. Para ello, cuando arrancamos el ordenador debemos pulsar F2 y en el menú que sale, ir a la opción Boot y comprobar que la opción “USB Storage” o algo similar es la primera.

Cuando hemos hecho esto, ya podemos arrancar desde el USB. A mí me sorprendió lo rápido que carga, comparado con un LiveCD. Podemos comprobar que Ubuntu detecta todos los elementos del ordenador: teclado, tarjeta gráfica, lector de tarjetas, etc. Lo único que no se puede comprobar directamente es la webcam, no me acordé de mirarlo antes de instalar.

Si estamos decididos a instalar Karmic, lo único que hay que hacer es seleccionar el lanzador “Instalar” que hay en el escritorio. El proceso de instalación de Ubuntu, como de cualquier distribución Linux, es bastante sencillo, sólo hay que responder a las preguntas acerca de nuestra localización, idioma, teclado, etc. La única opción que puede dar cierto reparo es la que se refiere a las particiones del disco duro. Si no tenemos información importante en el Mini, podemos sugerirle a Ubuntu que se encargue de dar tamaño a las particiones de manera automática. A mí, con el SSD de 8 gigas, me ha creado dos particiones:

  • Una EXT4 de 7,6 GB para el sistema de archivos
  • Una lógica dentro de una extendida (algo de lo que no entiendo el motivo) con el resto del disco duro, para el intercambio o swap

Lo normal es crear otra partición para la carpeta /home, permitiendo así guardar la configuración si alguna vez se necesita instalar Ubuntu o cualquier otro Linux desde cero, pero con tan poco espacio, creo que no merece la pena.

Cuando se termina el asistente de instalación inicia la copia de archivos, durante la cual podemos seguir navegando por Internet o trabajando (aunque no podremos guardar en el disco duro).

Cuando acaba la instalación, Ubuntu nos pregunta si queremos reiniciar el ordenador o continuar en modo Live. Supongo que resetearemos con impaciencia.

Durante la pantalla de inicio de Dell deberemos quitar el USB para no volver a arrancar en modo Live sino desde el disco duro, e incluso recomendaría volver a la configuración de la BIOS y configurarla para arrancar desde el disco duro. No se ahorra demasiado tiempo, pero…

En la siguiente entrada intentaré contar cómo funciona Karmic, sus puntos fuertes y sus fallos.

Karmic Koala – Ubuntu 9.10 en el Dell Mini 10 (1)

25 de septiembre de 2009

Me acabo de comprar un miniportátil Dell Inspiron Mini 10 aprovechando un par de ofertas que han coincidido en la web de Dell. Lo he comprado en la versión con SSD de 8 Gb y Ubuntu 8.04 LTS, aprovechando que sale más barato, puesto que Windows no lo iba a usar.

Al arrancarlo, todo funcionaba perfectamente: la webcam, el adaptador WiFi, etc. Cambié el escritorio a la versión completa de Gnome y no me dio la sensación de ir mucho más despacio que en mi Core 2 Duo, incluso con el navegador, el calendario y el procesador de textos abiertos a la vez.

Sin embargo, pronto llegaron las malas noticias. Al poco rato saltó el Gestor de actualizaciones y, por supuesto, quise actualizar el sistema. Bien, pues fui completamente incapaz. El Mini 10 viene con un Ubuntu modificado por Dell, compilado especialmente para el Intel Atom. Algo así como “lpia”. Y no ha habido manera de actualizarlo, y eso que se supone que los repositorios de Dell están alojados por la misma Canonical, la empresa responsable de Ubuntu.

Así que decidí cambiar de sistema operativo y me puse a descargar Ubuntu 9.o4, Fedora 11, Mandriva, Easy Peasy y Ubuntu Netbook Remix. Al buscar los ubuntus, vi que había salido la Alpha 6 de Ubuntu 9.10, y decidí probarlo.  Lo más probable era que no funcionara pero, total, no costaría nada quitarla e instalar otro sistema.

Y me metí a ello.