Queja de Dámaso Alonso

2 de junio de 2009

(…)Señores, paren, paren: hay que bajar.
Hay que bajar, ahora mismo.
Porque hay sangre por todo el mundo,
y yo necesito saber quién vierte la sangre,
y por qué se vierte y en nombre de qué se vierte.

Dame, oh gran Dios, los ojos de tu justicia.
Porque en el mundo reina la injusticia.
Tú no creaste la injusticia. Alguien ha creado la injusticia.
Alguien es el injusto, y yo necesito verle la cara al injusto.
Proque hay mentira y quiero ver sus fuentes ocres.
Ojos míos, alerte, alerta:
yo quiero ver qué brazos ahogan la justicia de Dios, qué bocas retuercen su verdad.

Dámaso Alonso

¿Y la crisis es algo de ahora?

Primeros versos (I)

15 de abril de 2009

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas)

Dámaso Alonso supo resumir en un sólo poema toda la angustia de la España de la primera posguerra. “Insomnio” es el prólogo a Hijos de la ira, obra fundamental para la poesía española del siglo XX.  Este libro se publicó en 1944, así que no hay que ser un lince para adivinar a qué ira se está refiriendo.

Pero no es sólo (o más bien “solo”, entre comillas) la ira de la guerra civil, sino que la desolación de la guerra lleva a Dámaso Alonso a estar cerca de posiciones existencialistas. Como creyente, le pregunta a Dios por qué juega con los hombres, y el poema, que tiene también elementos surrealistas que aumentan la sensación de desolación, alcanza unas cotas de desesperanza (no desesperación) muy poéticas.

Es uno de mis poemas favoritos.

Ah, se puede leer en myotherdrive.com (formato PDF con otros poemas del libro) o en poesia-inter.net (es una buena página esta).