Coldplay – Clocks

10 de mayo de 2010

Con esta canción conocí a este grupillo. Me gustan mucho, aunque este pop no sea mi estilo favorito.

Las luces se apagan y no me puedo salvar.
Mareas contra las que intenté nadar
me doblaron sobre las rodillas.
Oh, pido, pido y suplico.

Cantando sal si las cosas no se dicen.
Tírame una manzana a la cabeza
y un problema al que no puedo dar nombre.
Tigres que esperan a que los domen.

Cantando, yooooooooooooo ohhhhhh
Yoooooooooooo ohhhhhh.

La confusión nunca para
de cerrar muros y avanzar relojes.
Voya a volver y llevarte a casa.
No podría parar lo que ahora sabes.

Cantando emerge de mis mares.
Maldice las oportunidades perdidas.
¿Soy parte de la cura
o soy parte de la enfermedad?

Cantando, yoooooooooooo ohhhhhh

Yooooooooooooo ohhhhhh
Yooooooooooooo ohhhhhh
Yooooooooooooo ohhhhhh

Yooooooooooooo ohhhhhh
Yooooooooooooo ohhhhhh

Oh, nada es comparable.
Oh, nada es comparable.
Oh, nada es comparable.

Yooooooooooooo ohhhhhh

Yooooooooooooo ohhhhhh

Hogar, hogar, a donde quería volver.
Hogar, hogar, a donde quería volver.
Hogar, hogar, a donde quería volver.
Hogar, hogar, a donde quería volver.

Coldplay – Viva La Vida

13 de junio de 2009

Aunque la están rayando de tanto ponerla, me parece una de las mejores canciones que he oído en mucho tiempo. Cuando me he puesto a buscar la letra, temblaba pensando en si sería una chorrada (el título es bisbalero total) y he descubierto que con Viva la vida me pasa lo mismo que con Lucha de gigantes: me encanta, me parece épica, pero no acabo de comprenderla.

Yo regí el mundo.
Los mares se alzarían a mi palabra.
Ahora, por la mañana, barro solo,
barro las calles que dominé.
Yo tiraba el dado,
sentía el miedo en los ojos de mi enemigo,
escuchaba mientras la multitud cantaba:
“‘¡El rey ha muerto! ¡Viva el rey!”.
En un momento tenía la llave,
al siguiente los muros se cerraron ante mí
y descubrí  que mis castillos se erguían
sobre cimientos de arena, cimientos de arena.

Oigo sonar las campanas de Jerusalén,
los coros de la caballería romana cantan:
“Sé mi espejo, mi espada y escudo,
mi misionero en campo ajeno”.
Por algún motivo no puedo explicarlo,
una vez sabes que nunca, nunca hubo una palabra honesta,
eso fue cuando regí el mundo.
(Ohhh)

Fue el maldito y salvaje viento
quien abatió las puertas para dejarme entrar.
Ventanas aplastadas y el sonido de tambores.
La gente no podía creer en lo que me había convertido.
Los revolucionarios esperan
mi cabeza en bandeja de plata.
Sólo una mascota en una cadena solitaria.
Oh, ¿quién querría ser rey?

Oigo sonar las campanas de Jerusalén,
los coros de la caballería romana cantan:
“Sé mi espejo, mi espada y escudo,
mis misionero en campo ajeno”.
Por algún motivo no puedo explicarlo,
Sé que San Pedro dirá mi nombre,
nunca una palabra honesta
eso fue cuando regí el mundo.
(Ohhh, ohhh, ohhh)

Oigo sonar las campanas de Jerusalén,
los coros de la caballería romana cantan:
“Sé mi espejo, mi espada y escudo,
mi misionero en campo ajeno”.
Por algún motivo no puedo explicarlo,
Sé que San Pedro dirá mi nombre,
nunca una palabra honesta,
pero eso fue cuando regí el mundo.
(Ohhh, ohhh, ohhh)