Seguir invirtiendo en la salud mundial tiene sentido tanto desde el punto de vista de las vidas salvadas como de los dólares ahorrados. Las personas sanas son más productivas. Faltan menos al trabajo, viven más años, asisten a la escuela durante más años y suelen tener menos hijos y más prósperos, porque invierten más en los que tienen.
Ban Ki-Moon, secretario general de la

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