Archive for diciembre, 2008

Mägo de Oz – Maite Zaitut

29 de diciembre de 2008

Una de las canciones más hermosas que he oído nunca. Para mí tiene mucho sentido, sobre todo los versos 9 y 10, aunque he de reconocer que los dos últimos me dejan una impresión agridulce.

Quiero ser tu piel en el invierno
para que el frío en ti no pueda entrar.
Quiero ser la luz en tu camino,
sol en la noche, agua dulce en el mar.

Ser la puerta que nunca deje pasar
al largo silencio y a la soledad;
ser distintos cuerpos con un mismo fin,
ser, cariño mío, ser yo en ti.

Y si he de romper cadenas que me aten
a la costumbre, ¡yo las partiré!
Y si he de mover montañas que en mi mente
no me dejen verte, mi amor, las moveré.

Pongo por testigo a Dios que no te fallaré.
Yo seré consejo, nena, pero no tu juez.
El tiempo me enseñó que el alimento del amor
es la confianza, el respeto y un colchón.

Crisis en El Cerezo. ¿O no?

28 de diciembre de 2008

Llevo bastante tiempo pensando que mi comunidad está en crisis. Para mí, una crisis es un momento que cuesta, pero que ayuda a crecer, y estoy bastante seguro de que es lo que nos está pasando.

Claro que una crisis puede llevar a la desaparición del proyecto, aunque no creo que sea el caso. Pero así es como los cerezos están entendiendo que yo hable de crisis. Y no es así. Y dicen que no hay crisis.

Pero yo nos miro y veo que muchos de nosotros estamos en un momento personal difícil: yo todavía de baja por depresión, Juan saliendo de una relación larga con un ruptura difícil, Xandra lejos de todos…

Y al fin y al cabo, ¿cuándo una comunidad está en crisis? Cuando El Cerezo no está respondiendo a lo que los cerezos demandamos, cuando El Cerezo empieza a dar más problemas que soluciones, me parece evidente que estamos en crisis.

Otra cosa será ver cómo podemos seguir adelante. Dios dirá, y nunca mejor dicho.

Un Dios inocente, un Dios impotente

26 de diciembre de 2008

Para lo tímido que soy, mi vida sentimental ha sido bastante, digamos, movida. Y es normal, si eres creyente, pedirle consuelo a Dios. Pero normalmente no nos quedamos en buscar consuelo, sino que le pedimos explicaciones: ¿Por qué? ¿Por qué me ha tenido que pasar esto a mí? Creo que esta reacción tan humana tiene mucho que ver con el problema del mal en el mundo, a una escala mucho menor, claro.

Si se intenta aplicar la lógica a algo que, al fin y al cabo, es una cuestión de fe, creo que podemos encontrar dos problemas.

El primero es la inocencia de Dios. Estuve hablando el otro día con Cimarra, un chaval de La Balsa, y me planteó la gran pregunta que todo el que se plantea la noción de Dios: ¿cómo permite Dios el mal en el mundo? La respuesta que yo le di, que no sé si es satisfactoria —dudo que haya una respuesta verdaderamente satisfactoria— es que Dios nos ha creado libres, y cada uno emplea su libertad de manera autónoma. Dios no tiene la culpa de nada de lo que hagan los hombres. No puede serlo, porque si no, no seríamos verdaderamente libres. Así pues, Dios es inocente.

Bien; y, entonces, ¿por qué Dios no hace nada por evitarlo? Pues porque no puede. Él mismo se lo impide. Si actuara, también coartaría nuestra libertad. Últimamente se está poniendo de moda entre las comunidades de mi parroquia hablar de un Dios todocariñoso, que a veces no puede hacer otra cosa que sufrir con nosotros. La única manera que tiene de actuar es mediante mediaciones, no directamente, así que no nos puede evitar el dolor. Sólo consolarnos y compartir nuestro dolor.

Así que, aunque en malos momentos haya estado tentado de echarle en cara estas cosas. ¿Qué te he hecho para merecer esto? ¿Por qué no me ayudas? La respuesta es: “Nada. Porque no puedo”.

La libertad es un don, pero también un reto enorme.

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Now playing: Enrique Urquijo – Historia de playback
via FoxyTunes

Estado confesional, Estado aconfesional, Estado laico

24 de diciembre de 2008

Confesional 1. adj. Perteneciente o relativo a una confesión religiosa. U.t. c. s.

Aconfesional 1. adj. Que no pertenece o está adscrito a ninguna confesión religiosa.

Laico 2. adj. Independiente de cualquier organización o confesión religiosa.

Las tres citas son del DRAE (www.rae.es).

Esto viene a propósito de un artículo en Público escrito por Francisco Delgado, presidente de la asociación Europa Laica, en que define a España como un “Estado neoconfesional” (lo he visto en Trinchera Digital). Y creo que su crítica tiene sentido, pero que se equivoca.

Tiene sentido en el aspecto de que, pese a sus fuertes críticas al Gobierno y a la sociedad españoles, los acuerdos de financiación son cada vez mejores para la Iglesia. Esto, por otro lado, no es malo per se, la Iglesia hace mucho bien con ese dinero, pero ese no es el asunto. Sin embargo, hoy por hoy no se puede afirmar que España pertenezca o sea relativa a una confesión religiosa. La religión católica está en retroceso en la sociedad, y éste es uno de los casos en los que las instituciones van por detrás de la sociedad. Si España fuera católica, a nadie le sorprendería en mi trabajo enterarse de que no sólo voy a misa sino que encima soy catequista.

Pero la diferencia entre “Estado aconfesional”, como define la Constitución a España, y “Estado laico”, es grande. Y mi opinión puede ser complicada de explicar, a ver si lo consigo.

Si definimos una nación como Estado aconfesional, me parece que la estamos definiendo como imparcial frente a las creencias religiosas (o su ausencia). Sin embargo, entiendo que se ha tomado el Estado laico como una toma de postura contra estas creencias. Por esto, no creo que se pueda defender en democracia este punto de vista. No es democrático

Cristofobia/cristianofobia

15 de diciembre de 2008

El otro día se publicaba un artículo de Juan José Tamayo en El País en el que analizaba las declaraciones del cardenal Cañizares, flamante prefecto de la Congregación para el  Culto Divino (es decir, el español con el cargo más alto en la curia vaticana). Resumiendo mucho, monseñor Cañizares afirmaba que en España la sociedad está enferma por su cristofobia.

Es una palabra curiosa. Consultando el CORDE y el CREA, no aparecen ejemplos. En Google hay cerca de 65 000 menciones, pero, al menos las primeras, se refieren a las declaraciones de Cañizares, incluida una en Webislam, y en general a la polémica sobre la retirada de crucifijos. Así que podemos afirmar que es un neologismo, la referencia más antigua he encontrado una cita de monseñor Montes, obispo de Almería, ya en 2007. Sin embargo, el término inglés aparece mucho más, siempre en contextos de tipo neocón o teocón.

Este neologismo es bastante curioso. Me parece que Tamayo analiza muy bien el hecho de que en España, igual que en prácticamente todo el mundo, la figura de Cristo, Jesús de Nazaret, es generalmente admirada o ignorada, dejando aparte los ataques realizados por ateístas radicales. Tamayo cita los casos de Albert Einstein, del Mahatma Gandhi, de Leibniz o de Oscar Wilde, quienes -desde diferentes posiciones religiosas e ideológicas- expresaron su admiración por Jesús. Quizás, puestos a inventar palabras, sería mejor hablar de cristianofobia, de odio a lo(s) cristiano(s). De hecho, buscando he encontrado una web, conoze.com, que según parece, arrancó durante “la campaña contra la Iglesia Católica desatada en el verano de 2001 en España”, con clara referencia a Zapatero en esa Z bastarda.

Y aquí está el error de esta postura ideológica que yo, desde luego, no comparto. Evidentemente hay una postura laicista, que no laica, en la polémica de los crucifijos, pero identificar el rechazo a lo específicamente religioso o cristiano con el rechazo a Jesús-Cristo, es alargar demasiado. Si alguien cree que en España los católicos son perseguidos (en mi opinión, más que perseguidos son tachados de “raros”, como cualquier persona creyente de cualquier religión puede atestiguar), el término correcto es “catolicofobia” o “cristianofobia”.

Y para terminar: ¿hay cristianofobia en España? Evidentemente, sí. ¿Es una situación generalizada? Evidentemente, no. El problema es que para combatir esos ataques, los portavoces públicoss de la Iglesia se vayan al otro extremo.